Llegar a casa cansados después del trabajo suele llevarnos a tomar decisiones de cena apresuradas y poco saludables. Tener una reserva de vegetales previamente cortados y asados en la freidora de aire transforma la rutina nocturna en un proceso de pocos minutos.
Corte uniforme para una cocción parecida
El truco principal para que las verduras no queden suaves o quemadas radica en el tamaño de los cortes. Asegúrate de picar el brócoli, los calabacines y las zanahorias en trozos similares para que todo se cocine al mismo ritmo dentro de la cesta.
Espacio suficiente en la cesta
No sobrecargues el cajón de la freidora de aire si buscas esa textura crujiente que a los niños les encanta. Es preferible hacer dos tandas rápidas de ocho minutos que llenar la cesta hasta el tope y cocinar los vegetales al vapor por exceso de humedad.
Almacenamiento en recipientes de vidrio
Una vez que tus vegetales se hayan enfriado a temperatura ambiente, guárdalos en contenedores herméticos de cristal dentro del refrigerador. Mantendrán su firmeza y sabor intactos durante cuatro días, listos para acompañar cualquier proteína real.
